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Historia de Nerja

Nerja fue habitada hace más de 25.000 años, en las primeras etapas del paleolítico superior: así lo demuestran los restos, pinturas y objetos hallados en el interior de "La Cueva de Nerja".

La primera cultura de importancia en asentarse en estas tierras fue la fenicia, aproximadamente hacia el año 800 - 1000 a.C. Fundaron la población de Sexifirmio (Frigiliana), Sexi (Almuñécar) Gadir (Cádiz) y Malaka ( Málaga), iniciando así la ruta del comercio que ellos llamaron bástulo- fenicia. Después de casi 500 años de asentamiento, fueron los Griegos (aproximadamente sobre el 750 a.C.) los que tomaron el relevo en el comercio y la colonización.

Sobre el 550 a.C. llegan a estas costas los Cartagineses, que se imponen militarmente por mar y tierra.

El dominio cartaginés finaliza al iniciarse la invasión romana, hacia el año 200 a.C.

Tras la decadencia del Imperio Romano, surge una corta etapa de dominio visigodo en la península.

A principios del siglo VIII, los árabes invaden España, penetrando por las costas de Málaga. Tras un siglo de disturbios y rebeliones, se inicia un amplio periodo de paz, ya sometidos al Califato de Córdoba.

El pueblo de Narija, Naricha, Narixa o Nerexa (nombres que llevaron al actual "Nerja") recibe este nombre que en árabe significa "Manantial de agua abundante" . En aquel tiempo era una pequeña ciudad rodeada de huertos y bañada por un río (Chillar), navegable en su desembocadura. Alcanzó gran renombre por sus fábricas de tisúes (tiras) y telas de seda de diversos colores, que se exportaban hasta el lejano Damasco.

Tras ocho siglos de hegemonía y numerosas batallas y revueltas, los Reyes Católicos expulsan a los árabes y repueblan los territorios reconquistados.

A poniente del Balcón de Europa, (fortaleza conocida anteriormente como "La Batería"), se encontraba otra fortaleza, llamada "La Torre de los Guardas" situada sobre la "Cala del Salón", y con anterioridad a éste fue construido el llamado "Castillo Alto", para defensa de la población castigada por las incursiones de piratas del Norte de África y especialmente de Argelia, el cual subsistió hasta el año 1569.

Alrededor de 1505 dio comienzo la construcción de viviendas próximas a "La Torre de los Guardas" y así se originó el nuevo emplazamiento del casco urbano.

Las revueltas de los moriscos (musulmanes convertidos al cristianismo) fueron aplastadas y se inicia un nuevo y largo periodo de paz.

Alrededor del año 1588 se inician los trabajos de construcción de la primera fábrica de azúcar o ingenio azucarero en la rambla del río Chillar, y se potenció el cultivo de la caña de azúcar, se encauzaron las aguas y se aportaron nuevas tierras.

A esta primera fábrica, seguirían otras fábricas de azúcar: San Antonio Abad (construida en la zona donde comienza la carretera de Nerja a Frigiliana), Ermita de Nuestra Señora de las Angustias (por ubicarse junto a ella), San José (construída en 1864 y que en 1872 fue adquirida por "Azucarera Larios" ), San Clemente (junto a la playa "Torrecilla" a finales del siglo XIX) y las de Maro y San Joaquín (cerradas en 1890 y 1911 respectivamente).

En los comienzos del siglo XIX la "Villa de Nerja" contaba con 7.500 habitantes, fruto de un desarrollo progresivo que propició la exportación de vinos, pasas, madera, azúcar, etc...

Aún habrían de vivirse episodios sangrientos, a comienzos del siglo XIX con la invasión francesa y en la mitad del XX, con la Guerra Civil Española. Tras esta última, se va restableciendo poco a poco la normalidad en Nerja, que reclamó sitio entre los pueblos costeros. Comienza una nueva etapa de explotación agrícola- ganadera con la creación de cooperativas, y la industria progresa con sus producciones de azúcar, miel de caña y conservas.

Nerja, años después, habría de protagonizar uno de los desarrollos turísticos más sorprendentes de la "Costa del Sol", que con el descubrimiento de las "Cuevas de Nerja" en 1957 recibió el empujón definitivo como destino turístico a descubrir. En las dos últimas décadas Nerja se ha consolidado como un producto turístico de primer orden, de renombre internacional.

Bibliografía: Relatos históricos de la Villa de Nerja, D.Rafael Sánchez de las Matas (1995).

Balcón de Europa, Nerja